miércoles, 13 de febrero de 2008

EL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

Introducción:
"Hacer periodismo de investigación es dar una noticia sobre un hecho de interés público que alguien (Gobierno, instituciones,...) quiere que permanezca oculto porque, de producirse su publicación, se vería a sí mismo perjudicado". Ésta es la definición que he podido dar yo tras haber realizado mi trabajo acerca del periodismo de investigación.
A lo largo del trabajo hablaré de los aspectos más generales del periodismo de investigación, así como de los periodistas investigadores más importantes y los casos de investigación periodística de mayor relevancia, ya sea porque ocupan un lugar muy a tener en cuenta en los orígenes del periodismo de investigación o bien porque tuvieron una repercusión social considerable.
También citaré en el trabajo distintas técnicas utilizadas por los periodistas de investigación, y diferentes definiciones que éstos periodistas ofrecen para designar este tipo de periodismo.
La verdad es que el hecho de haber realizado el presente trabajo me ha ayudado a sentir más curiosidad no sólo por el periodismo de investigación, sino por el periodismo en general. Tanto es así que, hasta hace poco, podía vivir perfectamente sin leer un periódico, pero tras haber hecho este trabajo (y mientras lo he estado haciendo) necesito y me gusta consultar (aunque sea digitalmente) algún diario para entender mejor el mundo que me rodea.
Qué es el periodismo de investigación:
A lo largo de la consulta de fuentes para realizar mi trabajo he podido conocer distintas definiciones de “periodismo de investigación” (así como sus objetivos) de distintos periodistas. A continuación voy a exponer algunas de ellas:
El periodismo de investigación, según Montserrat Quesada, se centra en las realidades de las que no se informa en los canales oficiales, y que afectan directa o indirectamente al público, yendo más allá del dato anecdótico del periodista tradicional. Ricardo Arqués afirma que, “mientras el periodismo bien hecho es una fotografía de la realidad, el periodismo de investigación sería una radiografía”. Sostiene Alfredo Torre que el principio básico del periodismo de investigación es transparentar sistemas a partir de la demostración documental y/o testimonial de que alguien oculta algo que afecta negativamente al espacio público. Afirma también que tanto los escépticos como los dogmáticos no están en condiciones de realizar periodismo de investigación. Según Ana Laura García Luna, el periodismo de investigación tiene como objetivo desvelar una verdad que algunas personas intentan mantener oculta. Normalmente, la temática de los reportajes de investigación se refiere a hechos públicos, tales como casos de corrupción. Alfredo Torre diferencia entre el objetivo y la intención a la hora de realizar periodismo de investigación: mientras que el objetivo es lo que se espera demostrar, la intención sería lo que se pretende lograr. Montserrat Quesada, a su vez, distingue entre artículos de investigación e investigaciones en exclusiva: un artículo de investigación es un texto resultante de un proceso de investigación que puede empezar con una exclusiva y continuar hasta desvelar todo lo que la situación investigada tenga de denunciable. Una información en exclusiva se obtiene a partir de una entrevista con una persona que desvela datos inéditos, con lo que se puede publicar un documento que no se conocía. Se podría decir que la información en exclusiva cubre una parte de un trabajo de investigación. Quesada divide las investigaciones periodísticas en tres tipos: Investigaciones históricas, que tratan temas pasados; investigaciones de temas actuales, que tratan temas recientes; e investigaciones sobre temas históricos que por alguna razón tienen una repercusión actual. Gustavo Martínez Pandiani explica que el Periodismo de Investigación se encarga de buscar la información donde permanece-"no por casualidad"-oculta, es una especie de "perro guardián" de la Democracia.
Orígenes del periodismo de investigación:
La gran mayoría de los periodistas coinciden en situar el origen del periodismo de investigación en el escándalo Watergate, investigado por The Washington Post en 1972, donde los periodistas Carl Bernstein y Bob Woodward descubrieron que el entonces presidente Richard Nixon estuvo implicado en las escuchas ilegales, mediante la instalación de micrófonos y cámaras ocultas, en la sede del Partido Demócrata, el principal opositor. Esto llevó a Nixon a dimitir. No obstante, otros periodistas como Fran Casal señalan el origen del periodismo de investigación en le época dorada de los Muckrackers (husmeadores de basura), llamados así despectivamente por Roosevelt, que hacían un periodismo de reivindicación. Ana Laura García Luna afirma que, debido a las nuevas necesidades informativas que surgieron en la sociedad, y a la aparición de la radio como elemento informativo que podía desbancar fácilmente a la prensa escrita, surgió el periodismo de investigación, que trataba temas insólitos interesantes para el público, con lo que los lectores podían seguir encontrando una razón por la que leer el periódico cada día.

Perfil del periodista investigador:
William Ganes señala que el periodista investigador suele ser de los que más experiencia como periodista tiene dentro de la redacción del medio. Sabe cómo trabaja el gobierno, tiene fuentes de información y entiende los documentos oficiales. Pepe Rodríguez afirma que el periodista investigador ha de tener capacidad de observación y retención para obtener y conservar todo tipo de información. También tendrá que tener una planificación acerca de cómo va a llevar a cabo su trabajo, así como saber reaccionar ante cualquier imprevisto, ser discreto y tener bastantes conocimientos generales. Sobre todo, el periodista investigador debe estar apasionado por descubrir la verdad. El perfil del periodista investigador que propone Alfredo Torre es interesante: debe ser una persona culta, que lea al menos tres periódicos al día, más de una revista por semana y no menos de un libro al mes (uno de ellos relacionado con el periodismo de investigación). Tiene que dominar algún idioma extranjero, tener unos valores éticos inquebrantables y ser curioso, tiene que querer encontrar la verdad. Gerardo Reyes, en su artículo “Intersticios del periodismo de investigación”, dice que el reportero investigador trabaja en asuntos más controvertidos que en los que trabaja el reportero habitual, los cuales no tienen por qué tener actualidad noticiosa y alguien no quiere que se sepan. El reportero investigador es un armador de rompecabezas cuyas piezas están dispersas y alguien trata de mantenerlas ocultas. Por lo general, el periodista de investigación tiene un horario distinto al de sus compañeros, que suele suponer más trabajo y condiciones del mismo diferentes. Pandiani afirma que los periodistas de investigación son una especie de controladores de los poderes, transmisores de la voz cívica y protectores de los derechos de la comunidad y sus integrantes.

Uso de fuentes en el periodismo de investigación:
El periodista Pepe Rodríguez define “fuente” como “toda persona que de un modo voluntario y activo facilite algún tipo de información a un periodista” o también cualquier “depósito de información de cualquier tipo accesible y consultable por el periodista”. No obstante, el periodista investigador siempre debe tener en mente la posibilidad de que sus fuentes no sean fiables. Pepe Rodríguez distingue entre fuentes personales y fuentes documentales. Las fuentes personales pueden clasificarse atendiendo a la temporalidad (asiduas/ocasionales), el contenido informativo (puntuales/generales), la estructura de la comunicación (públicas/privadas/confidenciales) y a la ética (voluntarias/involuntarias). Una fuente asidua se consulta más a menudo que una ocasional. Las fuentes puntuales son personas que informan sobre un hecho concreto, mientras que las generales son representantes de colectivos. A las fuentes públicas todo el mundo tiene acceso, al contrario que las privadas, que son de acceso restringido, y las confidenciales, sólo accesibles para una persona concreta. Las fuentes voluntarias ofrecen la información bajo ningún tipo de presión, cosa que no ocurre con las involuntarias, que son sometidas a presión por parte del periodista. Las fuentes documentales son los documentos en distintos tipos de soporte a los que el periodista puede acceder.
Gerardo Reyes sostiene que una buena forma de empezar a consultar fuentes para la investigación es mirar el archivo del periódico, lo que él llama la “fuente primaria”. Sirve para “tener una perspectiva histórica del tema y conocer a sus protagonistas”. Otras fuentes que se suelen consultar son los registros mercantiles, muy interesantes cuando “se trata de determinar la participación accionaria de una persona en una empresa”, por ejemplo. También pueden ser útiles para la investigación las escrituras notariales y los registros catastrales “para conocer aspectos concernientes a contratos o promesas de contratos de compraventa”. Reyes también recomienda consultar los órganos de difusión de las distintas profesiones y oficios tales como folletos y boletines de los bancos, anuarios, registros de importación y exportación,…Respecto a las fuentes personales, Reyes explica que el periodista investigador “tiene que lidiar con dos tipos de informantes: el que entrega la información básica desde un principio y se retira o el que la suelta poco a poco y a medida que el reportero investiga”. Reyes señala la existencia de un tipo de informantes que van dosificando la información “para mantener el interés del periodista o para tener el control de la investigación”, con los que hay que tener cuidado, averiguar quién es y qué intereses tiene. Es importante diferenciar a los informantes de las fuentes. Un informante es alguien en quien se confía una vez “con beneficio de inventario”, y la fuente es una persona “independiente y confiable” que da su opinión cuando se entra en la disciplina que ella domina.
Pepe Rodríguez, en su libro Periodismo de investigación: técnicas y estrategias, habla de “el precio de la información”, explicando que no hay nada gratuito, por lo que, en cierto modo, también se hará necesario pagar por la información. El periodista investigador deberá correr con los gastos que suponen el alojamiento, el transporte, el teléfono, que utilice mientras el proceso de investigación esté vigente…También tendrá que tener en cuenta las posibles propinas y sobornos que se verá obligado a pagar, así como la compra de documentos. Se ha de tener en cuenta, a la hora de llevar a cabo la investigación, el valor instrumental, esto es el prestigio que el periodista está dispuesto a arriesgar con tal de lograr la colaboración informativa de la fuente interesada.
Dentro de las fuentes se hace necesario hablar de las filtraciones y los rumores. La filtración es una información de una fuente anónima que infringe una obligación de guardar silencio. Esta técnica es empleada por personas de relevancia. Las filtraciones pueden ser introducidas por una fuente a causa de una venganza o por querer desviar la información a otro tema, por eso siempre se hace necesario verificarlas. El rumor no deja de ser una forma más de empezar una investigación periodística, y su valor será notable en cuanto que no pueda ser desmentido.
Para confirmar las informaciones proporcionadas por nuestras fuentes se debe acudir a fuentes especializadas. Paul Williams llama “entrevista clave” a aquella que sirve para confirmar los datos de los que disponemos. Además, la confirmación no se debe hacer sólo una vez, sino todas las que sean posibles.
Técnicas y estrategias de investigación periodística según Pepe Rodríguez:
A continuación expongo algunas técnicas y estrategias de investigación periodística, utilizadas por el periodista Pepe Rodríguez para obtener información, publicadas en su libro Periodismo de investigación: técnicas y estrategias.
Uno de los métodos utilizados para adquirir información es la infiltración, usada por Pepe Rodríguez para obtener información sobre la secta fascista Moon y desmantelarla. Para llevarla a cabo con éxito será necesario que el periodista adquiera una “nueva personalidad”, a la que dará mayor credibilidad obteniendo información sobre el colectivo en el que se va a introducir. Será necesario hacer un balance sobre las ayudas y medios que precisará, así como tener en cuenta las situaciones de riesgo que se pueden producir para saber cómo actuar ante ellas. Durante su infiltración, el periodista deberá tener los números de teléfono y los nombres sospechosos codificados para que sólo puedan ser utilizados por él mismo. De lo contrario, quedarían expuestos a los miembros del grupo en el que se ha infiltrado y eso haría complicada la investigación. La infiltración también puede ser dirigida por el periodista desde fuera, infiltrando a una tercera persona (infiltración de terceros). En ambos tipos de infiltración, el periodista debe abandonar cuando empieza a sentir demasiada presión, ya que de no saber retirarse a tiempo podría ser demasiado tarde, lo que podría traer consecuencias fatales. Otro sistema utilizado por Pepe Rodríguez para la obtención de la información es el que él llama “la zorra en el gallinero”, un sistema personal suyo consistente en extender un rumor dentro de una organización y ver qué consecuencias produce. Recomienda usar este método cuando la investigación se encuentra atascada. Para llevarla a cabo es necesario tener buenos contactos y seguridad dentro de la organización. “El periodista ingenuo” es otra técnica utilizada por Rodríguez que consiste en, manteniendo una entrevista, no mostrar al interlocutor todo lo que se sabe, lanzando preguntas inocentes para ganarse la confianza del entrevistado y lograr posteriores entrevistas.
Redacción de la investigación:
Un periodista del The Boston Globe llamado Jack Driscoll propone un modo de llevar a cabo la redacción de la investigación: guardar las notas y tratar de escribir la historia a partir de lo que se tenga en la cabeza. Después, volver a las notas y añadir los detalles específicos. Otro sistema utilizado (éste por Gerardo Reyes) es elaborar una cronología sobre todos los hechos que han ido sucediendo a lo largo de la investigación. En el momento de redactar la investigación, dice Williams que es recomendable tener resueltas estas preguntas: de qué trata la historia, a quién le importa y por qué le interesa a la audiencia.
Muchas veces la relación entre el periódico con determinados grupos económicos y políticos dificulta la investigación de temas concretos. Otras veces ocurre que el periódico no dispone de medios económicos para permitirse llevar a cabo una investigación, con lo que ésta no se produce. En ocasiones, el periodista investigador tiene que “batallar” con algo que debe tener presente como algo posible desde el principio de la investigación: la censura. Pepe Rodríguez señala que, debido a la censura, muchas investigaciones interesantes no se emprenden porque jamás van a poder ser publicadas en un medio importante. También puede ocurrir que el periodista investigador se vea presionado por los poderes judiciales con motivo de un reportaje que ha publicado. Tal es el caso de Mathew Cooper, un periodista del Time que fue amenazado por el Poder Judicial con ser encarcelado si continuaba negándose a desvelar sus fuentes de información.
Algunos casos de periodismo de investigación:
El caso de Xavier Vinader
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En 1972, Xavier Vinader, un periodista que trabajaba para Mundo Diario, investigó de manera independiente los actos violentos cometidos por los ultraderechistas franquistas, lo que tuvo algunas repercusiones en su vida tales como el atentado en la casa de sus padres. Tras haber estado trabajando en Mundo Diario pasó por distintos periódicos y revistas como Mundo, Arreu, Primera Plana e Interviú. En 1979 mantuvo contactos con el ex-policía Francisco Ros Frutos para estudiar los actos de la ultraderecha en el País Vasco contra los abertzales, con lo que publicó varios artículos donde se daban a conocer los nombres de las personas imlpicadas en esos actos. Ésto provocó que en 1980 tuvieran lugar dos atentados de ETA contra los mencionados en los artículos de Vinader. Así, los perjudicados por las muertes presentaron una querella contra el periodista ante el Juzgado Central nº 1. Vinader fue acusado de "autor por inducción" del atentado, y la revista Interviú comenzó a sufrir numerosos boicots. Vinader se exilió a Afganistán durante un año, después volvió a España e ingresó en la prisión de Carabanchel "como un delincuente cualquiera" durante ocho días. Luego, habiendo pagado una fianza de un millón y medio de pesetas, se le concedió la libertad provisional y marchó a Londres. Pero el 17 de Noviembre de 1981, la Audiencia Nacional dicta una sentencia de siete años de cárcel e indemnizaciones de diez millones de pesetas a cada familia afectada contra Vinader, la cual es confirmada por el Tribunal Supremo. Con ello, empiezan a aparecer movimientos de solidaridad con Vinader. En 1984 el periodista se presentó voluntariamente ante la Justicia Española para poder recibir el indulto y, tras estar más de un mes en la cárcel de Carabanchel de nuevo, el Consejo de Ministros acordó concedérselo.
El grupo de investigación de El País:
En Enero de 1984 queda formalmente conformado el grupo de investigación de El País. Se configuró debido a que un grupo de periodistas de la redacción dejaron su tarea habitual para centrarse en el caso del asesinato de Carrero Blanco. Con la información que obtuvieran publicarían un Suplemento Dominical el día en que se cumplían diez años desde la muerte del presidente. La dirección del periódico decidió considerar este primer trabajo documental como el primer trabajo de investigación realizado por El País. Más tarde, en lugar de seguir con un grupo especializado en investigar diversos temas, El País formó en cada sección del periódico un pequeño grupo de investigación sobre temas referentes a los usualmente tratados en cada sección.
Fuentes consultadas:
BIBLIOGRAFÍA:
-RODRÍGUEZ, Pepe. Periodismo de investigación: Técnicas y estrategias. Barcelona: Paidós, 1999. 259 p. Colección Papeles de comunicación; 7. ISBN: 84-493-0083-5
-MARTÍNEZ PANDIANI, Gustavo. Periodismo de investigación: Fuentes, Técnicas e informes. Buenos Aires: Ugerman, 2004. 243 p. Colección Comunicación y Cultura. ISBN: 987-9468-14-7
-QUESADA, Montserrat. Periodismo de investigación o el derecho a denunciar. Franco, Antonio (prol.). 1ª ed. Barcelona: Cims; 1997. 198 p. ISBN: 84-89643-28-8
PÁGINAS WEB:
-http://saladeprensa.org/art643
-http://saladeprensa.org/art12
-http://www.monografias.com/trabajos10/perin/perin.shtml
-http://www.mediatico.com/es/periodismo_de_investigacion/